domingo, 6 de julio de 2014

Cuando cierro los ojos...

Son las diez de la noche. El sol hace horas que, decidido por la naturaleza, hubo de esconderse. La noche esta entrando en su esplendor mientras mis parpados comienzan a aumentar de peso. Aun resisto.
Mi cuerpo pide descanso, mis pasos son lentos y bajos, mis brazos se mueven con escasa velocidad y ya están perdiendo finesa en sus movimientos.
Son las once y de tanto en tanto mis ojos se cierran, con esfuerzo vuelvo a abrirlos.
Es una lucha sin vencedor de momento. Me ganan y les gano,se cierran y los abro.
Mi pensamiento pierde claridad, por cierto ya son las 12.
Me siento extraño en mi cuerpo, voy perdiendo control sobre mis ideas, sobre mis palabras.
Me percibo cada vez mas pequeño dentro de mi cuerpo. He perdido la llave de mi casa.
Siento la presencia del huésped, esta ahí presente, creciendo a medida que me empequeñezco.
Ha tomado la llave, el control sobre midiscurso.
Son la una de la mañana y ya soy un espectador dentro de mi, veo el fluir de mis pensamientos saliendo sin filtro en un discurso que produce fuego.
Me invade la ira y la impotencia. La impotencia de no poder tomar el control nuevamente, de ser el “otro” en mi mismo. ¿Y la ira?…no puedo comprenderlo, no conozco su fuente pero es intensa.
Hay otro que habla por mi.
Siendo las dos de la mañana el agotamiento físico me derrumba sobre la cama.
El huésped ha vuelto a perder control sobre mis palabras pero no de mis pensamientos.
Esta ahí engrandecido y adueñándose del palacio mientras el rey duerme.
Volveré, lo se, pero horas después…

2 comentarios:

Libros leídos y mucho más !!!