martes, 25 de noviembre de 2014

"Un mundo de novela" Cap 3



...

Quería borrar todo recuerdo cada vez que realizaba eso pero aun no entendía que el agua solo limpiaba la suciedad externa...


Terminó de bañarse ilustrándose el rostro del hombre que amaba con el fin de poder borrar las amargas huellas del trabajo y así disfrutar del momento en  que estuviera con él. No tardó más de veinte minutos en cambiarse y arreglarse; eligió la simpleza para su vestimenta, donde solo se notara su belleza natural, queriendo alejarse lo más posible de esa imagen de prostituta que le alborotaba la cabeza.
Mientras bajaba los cuatro escalones de madera que marcaban el límite entre su casa y la playa sacó su celular y escribió: “En menos de diez minutos estoy en tu casa.” No supo si terminar la frase con alguna palabra que transmitiera lo que sentía por él, aun no estaba segura de abrirse de esa manera, mucho menos estaba segura de lo que él sentía por ella y no podía arriesgarse a perderlo.
-Tranquila, andá despacio y no lo ahuyentes. ¡Todavía tenés que arreglar el problemita de tu trabajo! –repitió para sí misma Celia.
Ella podía disfrutar mucho de la soledad y, caminar con tan bello paisaje del mar yendo a la casa de Ariel sería una escena de máximo placer para Celia. Sus pies avanzaban a paso sereno y firme por la arena, acompañados de un zarandeo de manos en las que llevaba sus ojotas cuando, frente a sus ojos, se hacía cada vez mas grande la figura del hogar al cual se dirigía; allí estaba él, esperándola apoyado en el marco de la puerta y sonriéndole al tiempo que la distancia entre ambos se hacía cada vez menor.
La espera había terminado.
-Si no fuera porque venís caminando por la playa creería que sos una sirena –le dijo Ariel cuando estuvieron lo suficientemente cerca.
-Ni vos te lo creés, pero me haces feliz con estas pavadas –replicó ella saludándolo besando sus labios.
-Dejame sentir y pensar que sos la mujer más bella del mundo si yo lo quiero.
-Lo tenés permitido. ¿Qué cocinaste de rico? –preguntó Celia volviéndose hacia él y acercando su boca hasta producir un electrizante roce y luego volver a alejarse con una sensual y provocadora risa en el rostro.
-Así no puedo pensar ni contestarte…
Ella caminó hasta el sillón y se sentó mientras él cerraba la puerta y dirigía sus pasos nuevamente a la cocina.
-Arroz agrio y unas salchichas, ¿te gusta?
-Sabes muy bien que sí –respondió Celia.
La casa de Ariel tenía solo dos grandes ambientes, la habitación, por un lado, y por el otro un gran espacio donde tenía bien marcado el sector de la cocina, el comedor y un pequeñito living con dos sillones individuales de color verde que estaban bastante desgastados por la acción del sol.
Almorzaron entre palabras, risas, miradas y besos, disfrutándose lo mejor que podían.
5
De manera repentina, sin mediar ningún tipo de hecho, Celia abre bien grande los ojos y mirándolo fijamente le dice con su más fría forma de ser.
-Disculpame, me tengo que ir.


Capítulo 2: http://javierdelponte.blogspot.com.ar/2014/11/un-mundo-de-novela-cap-2.html
Capítulo 1: http://javierdelponte.blogspot.com.ar/2014/11/un-mundo-de-novela.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Libros leídos y mucho más !!!